Su mal espanta, por la Compañía de poesía La Palabra Itinerante.

Música + poesía + pintura en acción + videoarte

Los poetas José María Gómez Valero y David Eloy Rodríguez, el artista plástico Patricio Hidalgo y los músicos Daniel Mata y Enrique Mengual unen sus energías creativas y comparten escenario en esta obra artístico-poética.

Palabra en acción, poesía dicha y cantada, poesía en imágenes. Versos de nuestro tiempo para pensar el mundo y celebrar la vida viva, porque quien canta… SU MAL ESPANTA.

(Este blog da cuenta de la agenda y novedades de la Compañía de Poesía La Palabra Itinerante.

viernes, 25 de noviembre de 2016

Recordando al poeta Marcos Ana

Marcos Ana, David Eloy Rodríguez y Manuel Fernando Macías

Era octubre de 2008. Fue en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz). David Eloy Rodríguez y Manuel Fernando Macías le dieron un abrazo a Marcos Ana que era, en realidad, muchos abrazos: más de 200.

La iniciativa se llamaba "Un abrazo para Marcos Ana" y la proponíamos desde el colectivo La Palabra Itinerante para realizarle un sencillo y sentido acto de homenaje, respeto, admiración y gratitud. Para ello convocamos a gentes de todo el mundo a acercarle su abrazo al poeta, del que seríamos transmisores en un encuentro personal con él. La respuesta fue, simplemente, impresionante: llegaron abrazos (y emocionantes recuerdos, reflexiones, poemas, buenos deseos...) para Marcos Ana desde todo el mundo.

Y llegó el día de hacerle la entrega de todos los mensajes, de todos los abrazos. Fue en el Palacio de la Duquesa de Medina Sidonia, ante 300 personas. Los dos poetas leyeron ante Marcos Ana y el resto de personas presentes los nombres de todos aquellos que se sumaron al abrazo y, a continuación, le dieron ese abrazo públicamente en nombre de todos.

Manuel Fernando y David Eloy le dieron este abrazo que veis en las fotografías, ese abrazo que era muchos abrazos, en un día que nunca olvidarán.






Al terminar la Guerra Civil, en 1939, Marcos Ana fue detenido, junto a millares de demócratas, y condenado a muerte. Permaneció encarcelado durante 23 años ininterrumpidos: toda su juventud y la mitad de su vida. Su peripecia vital ha estado marcada por una pasión constante en defensa de los oprimidos y desheredados y una generosa entrega a la voluntad de vivir y transformar la vida.