Su mal espanta, por la Compañía de poesía La Palabra Itinerante.

Música + poesía + pintura en acción + videoarte

Los poetas José María Gómez Valero y David Eloy Rodríguez, el artista plástico Patricio Hidalgo y los músicos Daniel Mata y Enrique Mengual unen sus energías creativas y comparten escenario en esta obra artístico-poética.

Palabra en acción, poesía dicha y cantada, poesía en imágenes. Versos de nuestro tiempo para pensar el mundo y celebrar la vida viva, porque quien canta… SU MAL ESPANTA.

(Este blog da cuenta de la agenda y novedades de la Compañía de Poesía La Palabra Itinerante.

sábado, 3 de enero de 2015

Tres poemas de "La poesía vista desde el espacio", de David Eloy Rodríguez




Tres poemas de La poesía vista desde el espacio, de David Eloy Rodríguez:


UN POEMA LE PASA A CUALQUIERA


Se impacienta lo que aguarda ser cantado:
todo lo vivido,
todo lo que está por estrenar.

Vuelo se escribe con alas, y amarte se parece
a no morir nunca,
¿cómo no contarlo?

¿Cómo no buscar un alfabeto
que pudiera atreverse a nombrar
lo que aún no tiene nombre,
la aventura, lo inexplorado, lo perdido,
los fuegos secretos,
los juegos que no se agotan,
las calles en fiesta?

Canto por la libertad que aprendimos
bajo la lluvia, nuestra ley de aguacero,
lo que nos merecíamos.

Canto por cada siembra que no piensa en la cosecha.

Canto por tu boca de niña, primavera siempre.

Canto porque aún podemos
seguir impulsando
el columpio de los días.

Canto porque todo el mundo tiene derecho
a un poema con río.

Canto porque aún sabemos sonreír.


El amor es una forma del tiempo
que deshace el tiempo.


Canto porque hay 500 000 millones de galaxias,
pero aquí tenemos
todo lo necesario
para brillar.


**** 


DIGÁMOSLO TODO


Los poetas cocinan en sus dependencias terrestres
el caldo de la resurrección con aceite de revuelta,
mezclan los ingredientes a su antojo,
inventan recetas a partir de tratados antiguos.

Cada cual con su lastre de palabras heridas.
Cada cual con su sombra y su malentendido.
Cada cual con su cuerpo que envejece.

El humo del guiso sale por las chimeneas
de la casa
del tiempo verdadero,
y, realmente, abre el apetito oler ese sabor.

Sin embargo, y también hay que decirlo,
es cierto que casi ningún poeta
tiene carné de conducir,
y a pocos les alcanza para pagar el alquiler.

¡Qué viejo y emocionante oficio!

Lastimados, lastimosos poetas:
condenaron sus sueños a la cárcel,
y sus sueños no querían ir.


****

  
ACTO SEGUIDO


El arquero tensa su arco.

Su flecha es un pez vivo.

En la distancia,
una pequeña pecera
aguarda.

¿Qué pasará?


***


Aquí otro poema de este libro.